6 Verdades sobre la Depresión y la Fe

En la vida hay  situaciones inquietantes que puedan hacer que te sientas ansioso y deprimido. Ya sea que te sientas ansioso por el futuro o deprimido por el pasado, tus emociones negativas impedirán que vivas  la vida saludable que Dios quiere que disfrutes en este momento. La depresión puede ser una carga pesada para ti. Muchos cristianos sienten que su depresión es el resultado de una falta de fe o deficiencias espirituales. Esos momentos en los que sentimos que nuestra fe es inútil, puede ser extremadamente frustrante. Cuanto más creemos que hemos fallado, más pensamos que Dios no puede ayudarnos a través de nuestro sufrimiento. Pero Dios si puede ayudarnos. La depresión no es una carencia espiritual, el resultado de una falta de fe o un pecado en tu pasado. No hay nada que puedas o no puedas hacer en tu vida espiritual para cambiar la forma en que funciona tu cerebro— eso está completamente fuera del alcance de tus manos. Pero tú puedes entender que Dios está contigo, especialmente durante tus horas más oscuras. El entiende tu depresión y caminará junto a ti a través de la depresión. Aquí hay seis verdades sobre la depresión y la fe.

Tú no estás solo

Según se ha reportado, la depresión afecta a 1 de cada 10 americanos en un momento u otro, y se estima que 121 millones de personas en todo el mundo padecen actualmente de algún tipo de trastorno. Tú no estás solo y Dios no se queda en silencio cuando sufrimos. Cuando pasamos de una página de la Biblia a otra, vemos cómo los hijos de Dios abatidos y deprimidos pudieron encontrar la esperanza y la razón para soportarla. Un gran ejemplo de esto es 2 Corintios 4: 16-18 que dice: “Por tanto, no desmayamos; más bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando de día en día. Porque nuestra momentánea y leve tribulación produce para nosotros un eterno peso de gloria más que incomparable; No poniendo la vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las que se ven son temporales, mientras que las que no se ven son eternas.”

La depresión no es el resultado de carencias espirituales

La depresión no es lo que la Iglesia algunas veces dice que es. No es un desorden espiritual, un defecto en el carácter o una disfunción emocional. Tampoco es una elección. No cabe duda que es importante tener fe en que Dios puede sanar; Sin embargo, negarle el tratamiento médico o psiquiátrico a una persona que padece una enfermedad mental realmente no es diferente de negarle el tratamiento a alguien con una enfermedad física. La diferencia entre los dos es que el primero es invisible. Aunque debemos estar vigilantes ya que el enemigo intentará aprovechar cualquier debilidad, la depresión es real. No es el resultado de carencias espirituales o de la falta de fe.

Cambiar tu forma de pensar no sucede por si sola

Cambiar tu forma de pensar no sucede de la noche a la mañana, y sin duda no cambia por si sola. Como cristianos, es realmente importante que estemos rodeados de una comunidad de fe amorosa ya que ellos también son importantes en tu camino de la fe y en tu recuperación. En su carta a los Colosenses, Pablo nos instruye sobre cuáles deberían ser nuestras necesidades. Debemos poner nuestras mentes en las cosas de arriba, no en las cosas terrenales (Colosenses 3: 2). Cuando enfocamos nuestros pensamientos en la verdad de Dios, que se encuentra en la Biblia, estamos mucho mejor que cuando ponemos nuestras mentes en los problemas de nuestra vida y las cosas de este mundo.

La Biblia no proporciona respuestas fáciles

Aunque que la Biblia está llena de sabiduría y aliento para aquellos que sufren de depresión y ansiedad, no viene en un solo versículo. “Por nada estéis afanosos” y “no te preocupes por tu vida” pueden ser sacados fácilmente de contexto, lo cual es problemático. Al hacer esto, no solo manejamos inapropiadamente las Escrituras, sino que también se malinterpreta descuidadamente la gran intención de los pasajes. Si verdaderamente viramos a la depresión en las Escrituras muestra que no hay una solución fácil de una sola vez. De hecho, no siempre podemos ver la mano de Dios. En lugar de solo tomar un poco de un versículo sin su contexto, una mejor estrategia es mirar esos ejemplos de sufrimiento mental y reconocer que incluso los santos tuvieron luchas.

depresion versos bibliaAyuda a reconocer lo que sientes por aquellos a los que son más cercanos a ti

El aislamiento es una herramienta que el enemigo utiliza para desanimar a las personas. Con algunas personas, es fácil saber cuándo están desanimados. Pero cuando las personas son alegres y llenas de vida, es más difícil discernir cuando están luchando con pensamientos desalentadores. Estas personas pueden reflejar tal confianza y victoria que no vemos los señales cuando éstas están pasando gran necesidad. Como cristianos, somos llamados y se manda a involucrarnos las vidas de los demás. La depresión quiere llevarte solo. Si estás sufriendo de depresión, recurre a quienes te aman y comparte tus sentimientos de confusión y ansiedad con ellos. Esto les da consentimiento de amarte en tus momentos más vulnerables.

Si estás luchando con alguna clase de depresión, busca a alguien en quien confíes. No estás solo en esto, y no tienes que pasar por esto solo. Dios no promete que el viaje venidero sea fácil o que no tengamos errores. Puede ser largo, pero todo lo que necesitas hacer es dar un paso.

Algunos detalles de algunas Investigaciones

El creer en Dios puede mejorar el tratamiento de aquellas personas que sufren de depresión, según un nuevo estudio.

Se ha descubierto que la fe en un ser superior mejora significativamente el tratamiento para las personas que padecen de una enfermedad psiquiátrica, según una investigación realizada por el Hospital McLean en Belmont, Massachusetts.

Los investigadores le dieron seguimiento a 159 pacientes durante el transcurso de un año en el programa del Hospital Parcial de Salud Conductual en McLean para investigar la relación entre el nivel de creencia en Dios de un paciente, las expectativas de tratamiento y los resultados reales del tratamiento.

A cada participante se le pidió que valorara su creencia en Dios, así como sus expectativas sobre el resultado del tratamiento en una escala de cinco puntos.

Los niveles de depresión, bienestar y autolesión fueron evaluaron al inicio y al final de su programa de tratamiento.

Los investigadores encontraron que los pacientes que “no” creían de Dios o solo  con una “leve” creencia en Dios tenían el doble de probabilidades de no responder al tratamiento que los pacientes con niveles más altos de creencia en Dios.

Y más del 30 por ciento de los pacientes que afirmaron que no pertenecían a una religión específica tuvieron los mismos beneficios en el tratamiento si su creencia en Dios estaba calificada como moderada o muy alta.

Los investigadores concluyeron que la creencia en Dios está asociado con mejores resultados del tratamiento en la atención psiquiátrica.

El estudio, publicado en el Journal of Affective Disorders, dice: “Nuestro trabajo sugiere que las personas con un nivel de creencia en un poder superior en un nivel moderado a alto, les va significativamente mejor en el tratamiento psiquiátrico a corto plazo que aquellos sin creencia, independientemente de su afiliación religiosa.

La creencia fue asociada no solamente con un mejor bienestar psicológico, sino también con una disminución de la depresión y la intención de autolesionarse, explicó David Rosmarin, médico e instructor del Hospital McLean en el Departamento de Psiquiatría de Harvard Medical.

También añadió: “Espero que este trabajo guie a estudios más amplios y a una mayor financiación para ayudar a la mayor cantidad posible de personas”.

Estudios previos han destacado el poder de la oración en la salud de una persona.

Una investigación en el Hospital General de San Francisco monitoreó los efectos de la oración en 393 pacientes con problemas cardíacos.

Se les preguntó a los pacientes si querían participar en la prueba, pero no se les informó se iba a estar orando por ellos.

Un grupo de extraños que solamente tenían los nombres de los pacientes oraron por la mitad.

Aquellos por quienes se oró tuvieron menos complicaciones, menos casos de neumonía y necesitaron menos tratamiento con medicinas.

También mejoraron más rápidamente y pudieron abandonar el hospital más pronto.

Un estudio por separado, en la Universidad de Columbia en Nueva York, le pidieron a personas en Australia, Estados Unidos y Canadá que oraran por los nombres de algunas personas que estaban siendo sometidas a tratamiento de FIV en Corea.

Extranjeros desconocidos oraron por la mitad del grupo en Corea.

Entre esta mitad, la tasa de éxito para la implantación del embrión en el útero subió del 8 al 16 por ciento.

Los casos de concepción exitosa, donde el feto comenzó a desarrollarse, aumentaron del 25 al 50 por ciento.

 

fuente: beliefnet.com/inspiration/galleries/6-truths-about-depression-and-faith.aspx

 

 

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